jueves, 4 de julio de 2013

Nido de arpías


El pelo revoloteaba furioso alrededor de su cabeza,
se enroscaba en su cuello cual soga.

Entre las manos, un pajarillo dormido
tembloroso, caliente, suave.

Sus manos lo sostenían con dedos redondeados,
gesto de niña,
y la mirada fija,
a pesar del vendaval.



El pajarillo despertó parpadeante, gordito, con telarañas en el pecho.
La muchacha no osaba decir palabra
el pajarillo no osaba entonar gorjeo.

Hasta que la muchacha, llenos los ojos de lágrimas
y con labios temblorosos susurró:

_ Es que a ti y a mí nos han enseñado a pensar que no comprendemos.

miércoles, 26 de junio de 2013

Palabras podridas


Ocurre que todas las playas parecen iguales,
que la sal que se enreda en mi pelo es la que no me cabe en los ojos.

Que me agarro a una roca que me anestesia las manos
y en la punta de mi lengua se amontona la arena,
pero sigue remando,
sigue remando que si no, no nos alejaremos de la playa jamás.

Jamás otra igual,
porque ahora tiro al monte.

Y me río entre las cabras, con pupila vertical.


lunes, 3 de junio de 2013

Estado de excepción (cítrica)



Cuando hordas de réplicas mentales de ti mismo amenacen con pasar por encima de ti,

lánzales el cadáver de una réplica fallida

es de lo que se alimentan.

domingo, 2 de junio de 2013

257


A Nancy se le rompía el alma en pedazos mientras veía tras la reja un gorrión saltando
volando de miga en miga,
quedando casi atrapado en un vaso de poliestireno añejo.

Mientras tanto, Candy no conseguía llorar porque se hacía inexorablemente mayor.
Ya no era tiempo de excusas.
El plan que tenía entre manos estaba diseñado para un fracaso seguro.
Y con él entre las manos, no conseguía llorar.
Apoyaba lánguida la cabeza en cualquier parte y se dejaba mecer, dormir, desenfocar.

A Nancy, a veces, la fuerza de la gravedad le tiraba en horizontal.

A Candy se le condensaba la humedad del ambiente en las paredes de su estómago de cristal.




viernes, 3 de mayo de 2013

Cefalea


Como un jodido ñu, siempre a la deriva

bajo el sol del desierto miles de ojos que algún día comprenderás y entre tanto

un vaso de agua para ti
un café con hielo para mi
un zumo de piña para nadie

yo me transporto a un desierto que dura y duna y dura y duna
y me dora las retinas descubiertas

doramos píldoras.
encapsuladas, satinadas, imposibles de tragar

¿qué tengo en la cabeza?
una lata vacía que algún día pudo guardar conservas
hoy guarda ruido si se la toca, polvo y agua
y
vinagre y cal.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Wikiwiki


Las montañas se desmoronan, sedimentan

de sentimientos rancios.

Nos queda observar desde lejos, y con la mirada erguida cómo se deshacen y nos llueven encima.

Si miro arriba, me mojo, pero el cielo es gris y amplio

y tu pelo lacio y el mío esponjoso.

Debí haber rescatado aquella tuerca de la puerca acera,
para llevarla en la muñeca, incrustándome historias de orín y ruín mirada.

martes, 23 de abril de 2013

Agitar antes de usar


Hasta ahora nada renace.

Hasta ahora la paciencia.

Tremendismo para tí, hormigueo para mí; en la planta de las manos, en la palma de los pies.

Caben más gotas de sudor entre mis manos que equívocos en su discurso.

Caben veinte palomas tullidas, en el frío del sótano, viernes tarde.


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Nancy tenía unas ganas locas de retozar por el césped soleado, eso rumiaba mientras curaba con saliva sus rodillas sangrantes. Una caída absurda en el asfalto, de esas en las que nadie desea ser visto.

Candy se encogía tras las gafas de sol. Calentaba sus manos al calor de sus corvas, que un día ya lejano parecieron patas de pollo. Al sol. Hacía mucho que no piaba. Ahora comía pepitas de chocolate sin descanso, temiendo que se derritiesen en otro lugar que no fuera su boca.