martes, 23 de abril de 2013

Agitar antes de usar


Hasta ahora nada renace.

Hasta ahora la paciencia.

Tremendismo para tí, hormigueo para mí; en la planta de las manos, en la palma de los pies.

Caben más gotas de sudor entre mis manos que equívocos en su discurso.

Caben veinte palomas tullidas, en el frío del sótano, viernes tarde.


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Nancy tenía unas ganas locas de retozar por el césped soleado, eso rumiaba mientras curaba con saliva sus rodillas sangrantes. Una caída absurda en el asfalto, de esas en las que nadie desea ser visto.

Candy se encogía tras las gafas de sol. Calentaba sus manos al calor de sus corvas, que un día ya lejano parecieron patas de pollo. Al sol. Hacía mucho que no piaba. Ahora comía pepitas de chocolate sin descanso, temiendo que se derritiesen en otro lugar que no fuera su boca.

sábado, 13 de abril de 2013

Parafina



Un contrapunto absurdo en mi manera de no pensar
Automáticamente te rompo la retina
y de una patada en el cráneo me deshago entre las flores.

Cada átomo que se rompe se va sin decir nada
cada pulga en la piel salta cargada de sangre
cada metro en el asfalto se arrastra frío, a las once de la mañana.

Hoy hace calor, pero tengo frío
y la sed no se sacia.

Campo abierto, riachuelo
yo nunca tuve juguetes
cielo infinito, ventisca
siempre hubo grietas en mi lienzo gris.

Podría haber elegido otro día para caminar bajo el sol, pero hoy era el único en el que mis labios sellados avanzan tranquilos por la corriente agitada. Excesivamente agitada.



miércoles, 27 de marzo de 2013

L'imagination, le mal de tête


Piloto automático, nave sin rumbo
derivando nebulosas que explosionan dejando tras de sí tan sólo un leve olor a batido de fresa.
Refunfuños de anciano y calvas en medio de la borrasca
pierdo facultades, pierdo propiedades, pierdo direcciones.

Pero el hielo se sigue derritiendo en mi boca y sigue lloviendo sobre mis manos.
Y el alcohol tarda un poco más en evaporarse y pegarse a mi piel.
Dormiría en una cueva en llamas, para despertar en un campo ceniciento, a mil kilómetros de aquí, tal vez.

Retozar es imposible hoy,
qué mejor excusa que la niebla cerebral.

viernes, 22 de marzo de 2013

Portazos


_ No, bonita, aquí sólo nos quedan paseos matinales de bolsillo.

_ ¿Con amigos?

_ A veces, con suerte. Pero niña, muchas veces es mejor perderse sola.

_ Hoy no, no lo creo... ¿Y lloverá?

_ Pues no sé, pero si te das prisa no te mojarás demasiado.


Un montón de chinchetas bajo tu piel vespertina
y yo colgando de un acantilado salpicando las últimas gotas de desprecio que me quedan.
Descolgados lentamente por la alcantarilla, repetimos palabras de despedida.
Y poco a poco río.
Y hace mucho que no lloro, pero duele la cabeza cuando cierras los ojos.

sábado, 16 de marzo de 2013

Sierra



Me respiro, me exhalo, me carraspeo y me lagrimeo
No quiero fresones más que de mayo
Y me escurro bajo las piedras como la lluvia que ha dejado de caer

Sigo pelándome los labios,
sigo tirando de metáforas mal calibradas en un mar de ruido que no me deja pensar.

Pero ahí está el café, y el sol incipiente,
y las ratas bajo mis pies, se estremecen conmigo.
La tectónica de mis dientes augura maremotos,
anhelo

un poco de sol.

Mis ecos existirán mañana porque aquí no tienen cabida.

martes, 5 de marzo de 2013

Donde mueren los monstruos



Quiero hablar con los pájaros porque ellos saben lo que es importante.

En días perros uno da vueltas hasta que la noche se hace gato y recuerdas cómo ronronear.

Me río, y te podría abandonar en cualquier túnel oscuro pero no lo hago.

Deja de llover pero no sale el sol; y sé que algún día el techo saldrá volando, arrancado de cuajo.

Y me lloverá encima, y danzaré salvajemente, y aullaré en medio de un bosque que ojalá se encuentre lejos de bestias peludas. Y lleno de almas sin coraza. Acorazado quedará todo lo que no hemos aprendido. Y aprehendido habrá de ser todo lo que nunca nos enseñaron.

martes, 5 de febrero de 2013

Paseo concéntrico


Pierdo el turno y retrocedo cuatro casillas,
habrá que sentarse a esperar.
La vida de gato carece de días,
esta mañana eras algodón de azúcar,
enciendo la luz, generando dispositivos que nunca llegaré a comprender
esta noche te has vuelto chicle.

Esto debería estar escrito en alguna parte,
no
no lo está.

Te lo tragas, te mueres, y ya está.

Perdón, perdón, perdón
no pasa nada, hasta ahora.